Indigenous people

Un asunto de traducción: lenguas minoritarias y minorizadas

Las lenguas se mueven y cambian a medida que cambia la sociedad y el mundo. La falta de producción lingüística en dichas lenguas, o de traducción desde o hacia ellas, también contribuye con su creciente desaparición.

Se preguntarán a qué viene todo esto, y la verdad es que no hay mucho que podamos hacer desde nuestro lugar para revertir esta realidad, pero es importante saber que existen, que son parte de nuestra historia y que podemos fomentar su estudio (o, por qué no, estudiarlas en primera persona). Estar al tanto de que están expuestas a peligro de extinción nos hace reflexionar sobre la importancia de protegerlas para preservar su cultura. Una lengua es una fiel representación de una cultura y una sociedad: si se pierde una, se pierde la otra.

“No es lo mismo traducir un texto canónico desde una lengua fuerte a una lengua fuerte que hacerlo hacia una lengua débil, como tampoco tiene el mismo poder canonizador traducir un texto procedente de un sistema marginal hacia un sistema consolidado que hacerlo hacia un sistema inestable y necesitado de reconocimiento social. En definitiva, no nos relacionamos del mismo modo con todas las culturas”.

Pero ¿en qué se diferencian las lenguas minoritarias y minorizadas? Las lenguas minoritarias son aquellas poco utilizadas en un territorio. Pueden ser oficiales pero poco habladas; o simplemente pueden ser lenguas que se utilizan en una comunidad pequeña, como el euskera o el catalán en España.

Por otro lado, una lengua minorizada tiene un uso restringido por motivos sociales o políticos, por ejemplo, las lenguas regionales españolas que fueron prohibidas durante el franquismo. Se considera que la causa de esta reducción en su implantación es por la acción de los que promueven la lengua dominante. En sociolingüística, este término hace referencia a un idioma que ha sufrido marginación, persecución o prohibición en algún momento de su historia.

No siempre una lengua minorizada es minoritaria, aunque tienda a serlo con el tiempo. En cualquier caso, ambos términos hacen referencia a lenguas amenazadas y marginalizadas.

Las personas que integran un grupo lingüístico asentado en un territorio bilingüe o plurilingüe están en todo su derecho de comunicarse en otra lengua distinta de la oficial por más que tengan la competencia para hacerlo. Lo hacen como un acto de reivindicación identitario. Es un mecanismo que permite asegurar los derechos de los hablantes en su lengua propia, minorizada durante siglos. Representa una injusticia que estas comunidades no tengan gran acceso a información en su idioma, ya que se produce una inevitable marginalización hacia ellas.

La traducción está condicionada por necesidades y circunstancias precisas; se tiene en cuenta a un público receptor, un contexto cultural determinado y un objetivo en particular.

Con todo esto en mente, es imposible no preguntarse… ¿quién tiene en cuenta (o no) a las comunidades y lenguas minoritarias o minorizadas a la hora de traducir y transmitir un mensaje?

Bibliografía:
Perspectivas de investigación en traducción editorial. Ana Luna Alonso.
Lenguas mayoritarias y minoritarias, mayorizadas y minorizadas, maternas y extranjeras en las sociedades pluriculturales. Un estudio de caso. Alcinda C. Abral.