Hand holding a pen

Siempre sí a la corrección de textos

Si llegaste hasta acá, supongo que tenés dudas sobre si deberías hacer corregir tu contenido por alguien profesional.

Cualquier persona que sepa por lo menos un poco de marketing te dirá que sí.

¿Por qué? Porque alguien que sabe de marketing entiende cómo funciona nuestro cerebro a la hora de leer, por ejemplo, una publicidad.

Si bien no todas las personas son expertas en gramática u ortografía, lo cierto es que muchas resultan ser muy críticas y prejuiciosas cuando descubren un error. Así como se fijan en el diseño, en la coherencia visual y en todo lo demás, buscan que la marca a la que desean comprarle sea prolija. Y con prolija me refiero a que sea impecable.

Desde las imágenes hasta el contenido. Todo debe estar en completa armonía.

No se trata de una conversación con tu familia o tus amistades. En el ámbito laboral, se trata de un negocio comunicándose con su comunidad, con usuarios minuciosos que exigen respeto.

Un pequeño error puede diluir un mensaje. Una idea mal expresada puede generar confusión en el público lector. Un signo de puntuación mal utilizado puede cambiar un mensaje por completo.

El trabajo que brinda una persona profesional de la corrección de textos va más allá de poner tildes y haches. Es una labor artesanal, hecha a medida.

Quien sea que corrija tus textos tiene la tarea de estudiar en profundidad tu contenido. Debe analizar a quién le hablás para saber cuál es el tono adecuado y asegurarse de que sea consistente. Tendrá en cuenta tu identidad para ser coherente con ella y para que tus oraciones aporten valor. Valor del bueno, ese que en vez de aburrir a tus clientes te hace ver como una marca que se toma en serio a su audiencia.

Su tarea consiste, además, en pulir «las pequeñas aristas que haya podido dejar el autor para entregar un texto lo más redondo posible, un texto que brille».

Aunque creas que tu contenido está listo para publicar, una revisión con ojos frescos (y especializados) nunca está de más para asegurar que tus textos estén realmente impolutos y que tus mensajes lleguen con claridad.

Recordá que un error puede afectar la imagen de tu marca y la llegada de tus clientes; y puede dar como resultado la caída de tus ventas.

Contratar servicios de corrección requiere, por supuesto, una inversión. Como toda inversión, tendrá sus beneficios.

Si tenés un emprendimiento, un negocio o una empresa, supongo que querrás que te tomen en serio, que tus publicidades sean claras y efectivas y que tu marca tenga una imagen impecable.

Si te dedicás a la escritura, imagino que no querrás que un pequeño error que se te pasó por alto te deje afuera de una competencia literaria.

En cualquier contexto, hacer que tus textos sean corregidos tanto en cuestiones de estilo como de ortografía, siempre será beneficioso.

Podrás descansar por las noches con la tranquilidad de que dejaste tu contenido en manos de alguien que es profesional y que tu marca no pasará a la historia por errores que podrías haber evitado.

Si necesitás ayuda con la corrección de tu contenido, acá estoy para ayudarte.